Introducción
Comunicar sentimientos y temores acerca del cáncer no es una tarea fácil. El paciente tiende a pensar que quienes le rodean son demasiado mayores, demasiado jóvenes o demasiado frágiles para comunicarles el diagnóstico. Pero lo cierto es que las personas, por lo general, son resistentes a estas situaciones. En el caso del cáncer de páncreas, es importante que el paciente comparta su diagnóstico cuando se sienta seguro y preparado para ello.
Pero el paciente no es el único que acusa cambios físicos y psíquicos. También la familia sufre una serie de alteraciones psicológicas que pueden originar una crisis emocional ante la enfermedad. Cada miembro de la familia puede reaccionar de forma diferente, mostrando rabia, cansancio, miedo al cambio o nerviosismo ante un futuro incierto. Como consecuencia, a veces se sobreprotege al paciente evitando hablar de noticias desagradables o esquivando el tema. Esta sobreprotección, aún siendo comprensible, es un obstáculo al proceso de adaptación a la enfermedad.
Otro tipo de sobreprotección por parte de la familia es la que impide que el enfermo realice tareas que éste puede llevar a cabo, haciéndole sentir inútil. Es cierto que, en ocasiones, algún familiar deberá desempeñar algunas de las tareas que anteriormente llevaba a cabo el paciente. Sin embargo, si se prevén cambios, es aconsejable que el paciente y los miembros de la familia hablen claramente para poder organizarse y colaborar entre todos. El sentimiento de utilidad contribuye al bienestar psicológico del paciente con cáncer.
En caso de duda o de necesitar ayuda, hable con su médico, él le orientará.
Es importante que el paciente con cáncer de páncreas comparta su diagnóstico cuando se sienta seguro y preparado para ello.
¿Cómo comunicarse con el médico?
El médico supone una ayuda fundamental para el paciente oncológico, pues le proporciona no sólo cuidados médicos, sino también apoyo, orientación e información. Establecer una comunicación fluida y eficaz con el médico es vital, ya que tanto él como el paciente necesitan estar en sintonía para planificar el cuidado y tratamiento del cáncer de páncreas.
La persona diagnosticada de cáncer se ve inmersa en un mundo desconocido y lleno de incertidumbre. El médico es el referente que dispone de los conocimientos necesarios para ayudarle, siendo la persona más indicada para informar al paciente sobre su enfermedad y los posibles tratamientos. La comunicación entre el médico y el paciente reporta numerosos beneficios:
• Reduce el grado de ansiedad del paciente, al solucionar sus dudas respecto a la enfermedad.
• Permite al paciente participar activamente en la toma de decisiones
respecto a su tratamiento.
• Otorga al paciente la posibilidad de expresar sus preocupaciones y temores ante la enfermedad.
Lo deseable es que la información fluya en ambos sentidos: el profesional sanitario exponiendo la información y el paciente expresando sus dudas. En este sentido, existen una serie de pautas que pueden facilitar la comunicación del paciente con el equipo médico:
• Definir la información que necesita antes de acudir a la cita médica.
• Llevar un cuaderno de anotaciones médicas para exponer sus dudas de forma rápida y breve.
• Buscar el momento adecuado para formular las preguntas. Es conveniente comentar al médico desde el principio la intención de realizarle preguntas, ya que el tiempo de consulta es limitado.
• Expresar las preocupaciones sin sentirse inhibido. El médico necesita disponer de toda la información posible para realizar las valoraciones más ajustadas a la situación de cada paciente.
• Ser claro y directo a la hora de expresar preferencias y necesidades. Si el paciente no ha entendido algo, debe volver a preguntar.
• Si es necesario, transmitir asimismo aquellas preguntas que afecten al entorno familiar y social.
• Recordar que también el personal de enfermería oncológica está capacitado para escucharle, y que suele disponer de más tiempo que el médico.
¿Cómo comunicarlo a la familia?
El diagnóstico de cáncer de páncreas es un problema que afecta a todos los miembros de la familia, aunque cada uno afrontará la enfermedad de un modo diferente. El diálogo entre el paciente y sus familiares les permitirá saber cómo se siente el paciente, cuáles son sus miedos y preocupaciones. La cohesión familiar proporcionará al paciente un apoyo inestimable para enfrentarse a la enfermedad.
Una comunicación clara y positiva entre el paciente y su familia favorece el bienestar de todos y la búsqueda de soluciones. Los beneficios de una buena comunicación con la familia son claros: se recibe y se ofrece apoyo, se aprende a solventar problemas, se solucionan malentendidos, se fortalecen los vínculos y aumenta la confianza en el seno familiar. He aquí algunos consejos para el paciente:
• Antes de hablar con sus familiares sobre el cáncer es fundamental relajarse
y ordenar los pensamientos. Debe buscarse un momento tranquilo.
• El cáncer es un secreto difícil de ocultar, por eso es importante que hable
acerca de la enfermedad con sus familiares, pues tarde o temprano sabrán lo que sucede. Ellos le serán de más ayuda si están informados.
• Hable del cáncer de una forma clara, sincera y sosegada. Preste atención a que el tono de la comunicación sea positivo: es necesario abordar el cáncer con tanta esperanza como sea posible.
• Deje que sus familiares expresen también sus sentimientos y responda a sus preguntas. Dígales que pueden seguir llevando una vida normal, aunque ésta se verá algo modificada por los tratamientos, las pautas dietéticas, los posibles ingresos hospitalarios, etc.
• Escúcheles y demuestre respeto e interés ante sus opiniones y la expresión de sus sentimientos.
• Hágales partícipes de que, en estos momentos, la unidad familiar es más necesaria que nunca.
Por otra parte, los familiares del paciente oncológico suelen tener dudas acerca de la duración de los tratamientos y de cómo se encontrará el paciente, si experimentará dolor, si sufrirá un deterioro físico importante. También son frecuentes las preguntas relativas a la vuelta a casa del paciente y la preocupación por saber si pueden ayudar y cómo deben hacerlo. Para resolver estas dudas, los familiares del paciente oncológico deben mantener una comunicación fluida con el médico encargado de la atención de su familiar, ya que esto les permitirá estar al tanto de todo lo que le sucede al paciente y podrán prestarle su apoyo en los momentos necesarios.
¿Cómo comunicarlo a los amigos?
En ocasiones, la persona que padece cáncer tiene dudas acerca de cómo comunicar su enfermedad a amigos y conocidos. Con frecuencia no sabe si hablar o no con ellos, ni cuál es el mejor modo de comunicarles lo que ocurre.
En general, hablar con personas cercanas puede suponer un desahogo, aunque la decisión de contarlo debe ser tomada únicamente por el paciente. En caso de que éste decida compartir su problema con los amigos, debe hacerlo con toda confianza, exponiendo los miedos y preocupaciones que han aparecido en su vida como consecuencia del diagnóstico del cáncer de páncreas.
Por último, el paciente deberá tener en cuenta que, aunque es posible que encuentre respaldo inmediato y una buena disposición por parte de sus amigos, también puede ocurrir que, debido a la preocupación o a la angustia, éstos no sean capaces de mostrarle todo su apoyo. Póngase en su lugar e intente comprenderlos: para ellos también es una situación complicada y necesitarán un tiempo para saber cómo actuar.
En resumen
• En todos los casos, al hablar sobre el cáncer es importante que el tono de la comunicación sea positivo, ya que es fundamental afrontar el cáncer con tanta esperanza como sea posible.
• En el caso del médico, la comunicación debe realizarse en confianza, sabiendo que es el profesional más indicado para resolver las dudas y aconsejar, tanto al paciente como a sus familiares, sobre los próximos pasos a seguir durante el curso de la enfermedad.
• La comunicación con la familia es vital, ya que permite al paciente sentir su apoyo. Debe ser sincera y bidireccional, permitiendo tanto al paciente como a sus familiares expresar sus miedos, pero también su capacidad de consolarse mutuamente y afrontar juntos la nueva situación.
• Los amigos pueden ser un gran apoyo para el paciente oncológico, aunque la decisión de compartir la noticia con ellos únicamente puede ser tomada por el propio paciente.
Bibliografía
· Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Colección Oncovida nº 15.
Cómo hablar de cáncer con…: http://www.seom.org/
· Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).Cómo enfrentarse a la enfermedad?: https://www.aecc.es/SobreElCancer/EnfrentarseA/Paginas/comoenfrentarsealaenfermedad.aspx
· Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Manual para el paciente oncológico y su familia: http://www.seom.org/seomcms/images/stories/recursos/infopublico/publicaciones/manual_pacientes.pdf
· Fundación para la Educación pública y la Formación en Cáncer (FEFOC). Guía para el cuidado del paciente con cáncer en el hogar: http://www.familiaycancer.org/web/pdf/guia1.pdf
· FamilyDoctor.org. Ayudando a que su familia le ayude: http://familydoctor.org/online/famdoces/home/common/cancer/treatment/728.html
· National Cancer Institute. Las relaciones sociales después del tratamiento del cáncer: http://www.cancer.gov/espanol/cancer/siga-adelante/page6

